Hoy es lo que en el mundo cristiano se conoce como “Viernes Santo” o “Viernes de Pascua”.
Se celebra la Muerte y Renacimiento de Jesús hace 2000 años. En la teología cristiana se trata de la muerte y resurrección de Jesús en su papel de Hijo de Dios,
Pero esta celebración tradicional de la resurrección y renacimiento del principio Masculino es mucho más antigua que esto. Nuestros lejanos antepasados celebraban la muerte y el renacimiento del Rey (Líder) como metáfora del final de un ciclo y el comienzo de otro en invierno y primavera. El «páramo» del invierno se revitalizaba con la llegada de la primavera, que era la época del Hombre Verde, cuando las energías eléctricas que surcaban la naturaleza permitían a lo Femenino hacer brotar su abundancia.
Del mismo modo, en las historias de las leyendas del Grial, es el Masculino quien busca el Grial para sanar la tierra baldía. Todo esto se hace al servicio de la «Señora» o de la Divina Femenina para que la conciencia planetaria se cure.
Así, en este Viernes Santo celebramos la muerte de la «vieja» energía masculina tóxica y el resurgimiento del Sagrado Divino Masculino en un nivel superior de conciencia.
¡Yeshúa se levanta y camina entre nosotros!
El Nuevo Masculino se eleva para encontrarse con el Divino Femenino para crear Abundancia en la Tierra.
Que tengan un bendecido fin de semana de Pascua.
